El sentido práctico de ser instrumento

Romanos 14:17 Nueva Traducción Viviente (NTV) Pues el reino de Dios no se trata de lo que comemos o bebemos, sino de llevar una vida de bondad, paz y alegría en el Espíritu Santo.

Para muchas personas el estar “bien” con Dios es el que Dios responda sus peticiones a las que esas mismas personas llaman “oración”, pero en realidad esto dista mucho de lo que Dios planeó para todos nosotros, en realidad todas las cosas que ocupan aquello que llamamos oración, son cosas que vienen en automático y como algo lógico cuando nos enfocamos en las cosas verdaderamente importantes que Dios diseño para que hiciéramos y que no nos quitan de hacer nuestra vida normal.

 

Amo, verdaderamente amo cuando Dios nos hace pensar en las aves del campo y nos dice que éstas no se afanan por lo que habrán de comer (Mateo 6:26) y luego nos recuerda algo muy importante, nos dice “acaso no valen ustedes más que esas aves”, y si lo piensa, esto tiene mucho sentido, Dios envió a su hijo a morir por nosotros y no por las aves del campo, eso quiere decir que si las aves están cubiertas sólo por cumplir con su papel, cuanto más nosotros que tenemos la garantía de su amor, de su sacrificio y de su sangre.

 

Es por eso que la cita del día de hoy nos recuerda algo básico pero de gran trascendencia para nuestra vida, nos dice qué es lo que debe tener como enfoque nuestra oración, es decir nos recuerda que nuestro comer y vestir no son importantes, tampoco lo es nuestro trabajo, ni cuanto dinero habremos de ganar, en realidad todo lo que importa es cómo Dios nos va a usar mañana, cómo y donde pretende que actuemos y cómo es que se pretende manifestar en quienes somos, sólo y simplemente eso, lo había pensado?

 

Piense esto, si usted no va a trabajar el día de hoy, alguien más hará su trabajo, pero si Dios le designó a usted el día de hoy para que vaya y le hable a alguien a que lo consuele ó simplemente a que le dé un abrazo, aunque también usted podría ser reemplazado por cualquiera, es el designio de Dios en algo que tendrá un efecto eterno el cual tiene usted que cumplir y eso es lo que debería de ocupar nuestro entendimiento y nuestro corazón día a día y la Biblia nos promete que todo lo demás será resuelto y suplido por Dios (Mateo 6:36)

 

Todos lo hemos dicho en alguna ocasión, Yeshúa (Jesús) vino a esta tierra a ponernos el ejemplo de cómo vivir una vida en santidad (enfocada), pero pocos reflexionamos en los detalles de cómo es esto, se ha puesto a pensar que Yeshúa (Jesús) tenía solo 12 años cuando lo tenía claro, fue y dijo a José y a María que le era necesario estar en los asuntos de su Padre (Lucas 2:49), obvio a los 12 años su papel era aprender en la escuela, jugar y divertirse, pero nada de esto tenía que dejar de ser si se enfocaba también en entender y establecer el Reino de Dios, y cómo siempre le digo a las personas que me rodean, si Yeshúa (Jesús) pudo, por qué no habremos de poder nosotros?

 

Las personas religiosas se han encargado de hacernos pensar que es muy complicado esto de servir a Dios y que requiere de muchos sacrificios, pero sabe, en realidad no es así, todo lo que tenemos que hacer es conocer la palabra de Dios y vivir de acuerdo a ella, y todo lo demás vendrá en automático, eso quiere decir lo siguiente, en el momento que vivamos una vida así como lo pide Dios, las promesas de Dios serán algo más que evidente en nosotros, de modo que las personas serán las que se acerquen a nosotros consultándonos aquello que les aflige y será ahí que podemos dar un buen consejo de manera práctica y nada invasiva, no nos es necesario hablar de versículos y hacer referencia de pasajes de la Biblia todo el tiempo, pero si podemos simplemente dejar claros los principios de la Biblia, así como Yeshúa (Jesús) lo hacía, con parábolas, es decir ejemplos aplicables de los principios del Reino de Dios y las personas serán cautivadas por el Espíritu de Dios que habla por medio de nosotros, es decir, nos es necesario permitir que Dios nos use y listo.

 

Pero en realidad está en nosotros decidir, qué es lo que preferimos hacer, seguir preocupándonos por los mismos asuntos una y otra vez, seguir desperdiciando nuestro tiempo de oración con las mismas cosas ó simplemente creerle a Dios y pasar de ser los rogones de siempre a ser los instrumentos de Dios.

 

Me gusta el término instrumento, piense en esto, nadie piensa que un desarmador está todo el tiempo queriendo desarmar ó atornillar algo, ó si?, tampoco nadie piensa de una guitarra que se afana por cantar su propia canción favorita todo el tiempo, son útiles y son agradables cuando su propietario los usa con un propósito, de esa misma manera Dios pretende hacer con nosotros, no fuimos diseñados para llevar una vida religiosa donde estemos imponiendo un libro y un estilo de vida que nosotros mismos no entendemos a los demás, pero tampoco fuimos diseñados para sufrir por algo que no podemos solucionar, fuimos diseñados para cumplir un papel y ser los mejores en hacerlo, y con ello, el resto de nuestras vidas no solo será bueno, sino será glorioso